Negociando identidades: Danzantes de tijeras y el consumo cultural global
La región andina de Huancavelica dejó un eco de su música que todavía resuena en Los Ángeles: Yawar Chicchi, llegó hasta ahí para difundir la práctica de la danzas de tijeras, manifestación cultural de los Andes. Mediante la danza fueron recorriendo el Perú y el extranjero: Europa, Norteamérica y Asia.
Negociando identidades culturales
La globalización cultural ha hecho posible que prácticas ancestrales como la danza de tijeras supere fronteras. Sin embargo este proceso afronta sus retos y beneficios.
Las danzas de tijeras son, antes que un espectáculo, un ritual en donde sus participantes se entregan a los dioses andinos mediante una ofrenda-pagapu. Ellos bailarán con tijeras en mano al son de arpa y violín, y competirán a duelo para ser proclamados como los mejores danzantes. En los Andes estas competencias duran todo un día y en ellas se exigen pruebas de valor como pasarse hilos por la nariz, atravesarse espadas y hasta tragarse culebras vivas.
A mediados del siglo XX estas danzas viajaron hacia las ciudades gracias a la fuerte migración andina. Lima se volvió un escenario importante de competencia con un público nuevo. Sin embargo, las sensibilidades de los espectadores cambiaron. A pesar que la mayoría de los asistentes era migrante, parecía haber una negociación espacial que no permitió prácticas de valor tan extremas en la ciudad como lo de tragarse una culebra. La adaptación también es temporal: en la capital peruana las competencias entre danzantes debieron ajustarse a la vida ajetreada que y terminar más temprano.
La incursión mediática con Jennifer López y Marc Anthony
En una sociedad de consumo las prácticas sociales son altamente influidas por los medios de comunicación, especialmente la televisión. El problema es que reflexionamos poco sobre lo que recibimos. Es necesario considerar en qué medida lo que se expone en los medios tiene relación con nuestro entorno local y nuestras identidades. Entonces, con respecto a nuestras danzas: ¿El folklore debe integrarse a esta plataforma para participar de nuestro imaginario mediático? ¿Qué se gana? ¿Qué se pierde?
Estas preguntas vinieron a la mente del elenco de Yawar Chicchi cuando los invitaron a participar de un casting para un programa de televisión. Ángel Cataño, líder del grupo cuenta: “Al inicio no queríamos ir, porque ya teníamos una larga trayectoria profesional. Pero nos dijeron que el programa se emitiría en Estados Unidos y el resto del continente. Así que, aceptamos”. Luego de asistir a dos sesiones de casting en Lima los llamaron para una tercera. “Esta vez nos dijeron que venía alguien de Los Ángeles para definir si íbamos a participar o no”. Nuevamente Yawar Chicchi salió a dar lo mejor de sí. No fue sino hasta en el escenario que descubrieron que la evaluadora era nada menos que Jennifer López. Ángel sonríe: “No lo podíamos creer. Ella quedó muy impresionada. Nos dijo que quería que fuéramos a California y ahí mismo nos dio los boletos de avión”.
En Los Ángeles fueron a presentarse con los demás conductores del show: March Anthony y Jamie King. Y se repitió la situación: impresionaron. Pero los evaluadores se decían: “Esto es muy tradicional en el Perú, solo que, ¿no será muy fuerte para este programa?” Es decir, ¿no era muy impactante para una audiencia estadounidense?
Con mucha pena no pudieron pasar a la siguiente ronda y Ángel lo comprende: “ciertamente las pruebas de valor fueron muy fuertes para el público que nos veía”. Clavarse la lengua en California fue probablemente tan chocante como comerse culebras en Lima. Pero la lección es que conforme las tradiciones originarias amplían sus públicos, se adaptan. El rédito es que las danzas de tijeras fueron vistas por casi dos millones de personas que prendieron su tele aquella noche. Esta cifra es sólo dentro de Estados Unidos, sin contar las retransmisiones en Latinoamérica.
Se podría argumentar que el ceder ante una audiencia poco habituada a las prácticas ancestrales resta autenticidad. Aunque también la oportunidad puede ser asumida como una vía para insertar tradiciones culturales en una esfera de consumo mucho más grande y compleja. Esta oportunidad, además dio tribuna a manifestaciones culturales que normalmente no reciben el trato de difusión que merecen.
La decisión final sobre si resulta beneficioso o no dependerá de los mismos actores culturales. Su manera de negociar con nuevas audiencias y canales de difusión es vital en este proceso. Si es bien llevado, les otorgará muchas cosas buenas tanto para Yawa Chicchi como para la cultura peruana en general.
En Miami
Este talentoso elenco vino en abril a Miami para ofrecer cultura, música y valentía. Luego partieron al Festival Mundial de Folklore en Missouri. Y a pesar de ya no seguir en pantalla, todavía mantienen contrato con el programa de televisión hasta el fin de la temporada. Los hijos de Huancavelica seguirán dejando ecos de su música por aquí y el resto del mundo.
Vianen Danzantes de Tijeras a Miami desde Huancavelica

Esta es una oportunidad como pocas para aprovechar. Grupos de danzantes de tijeras se presentan este abril en Miami. “Es una de las danzas más impresionantes del Ande Peruano, se ejecuta con la música del violín y el arpa y una especie de hoja de metal separada, que se asemejan a unas tijeras, los bailarines llamados danzantes son protagonistas de un ritual que consiste en una extensa competencia con otros danzantes para poner a prueba su destreza, física, habilidad y resistencia” señala J. Reyes.
Cultura peruano-china en Miami: Historias de Chifas y Palmeras
La historia de China y Perú tiene más de ciento cincuenta años. Cuando éramos apenas una joven nación, la migración de chinos ‘culíes’ se dio en gran cantidad para trabajar en las islas guaneras, principal industria peruana de mediados del siglo diecinueve. Con el paso del tiempo, la colonia china en Perú no sólo se desarrolló económica y socialmente sino que ahora es parte orgánica de nuestra identidad. Su influenciase refleja en ámbitos como el de la comida, lenguaje, música y negocios.
Los restaurantes chino-peruanos, llamados ‘chifas’, abundan en todo el país. Es cotidiano comer en ‘un chifita’ con los amigos luego del trabajo o para el almuerzo dominical con la familia. El barrio chino de Lima es además un emporio comercial para todo lo imaginable; desde la venta e importación de juguetes, útiles escolares, pinturas y materiales de construcción.
Por eso, en nuestro mundo peruano de Miami los chifas y lo chino-peruano ocupan un espacio muy valioso que en estas páginas queremos reconocer mediantes las tres historias de chifas que vienen a continuación.
1. William: el explorador

[foto] Migrante constante: William partió desde Cantón en búsqueda de aventuras y nuevos porvenires
Una foto en blanco y negro sería la culpable. En la imagen sonreían chinitos recién migrados a Lima junto a encopetados criollos de la alta burguesía capitalina del Perú. Poco antes de este hallazgo, William había dejado la empobrecida ciudad cantonesa de Chungshan para estudiar la secundaria en la isla de Hong Kong que en ese entonces era todavía colonia británica. La China comunista no le daba muchas oportunidades y el hambre de aventuras era creciente. La foto se la mostró uno de sus compañeros de clase. Un hongkonés que se encargó de alimentar la curiosidad de su amigo con relatos. Le decía que tenía parientes exitosos viviendo en un país llamado Perú, al otro lado del Pacífico, la tierra de los
Incas. Chinos que como él, cruzaron el mundo, y que ahora se relacionaban con las altas esferas sociales de la capital peruana. Para que no quedaran dudas, el amigo le mostraba recortes de revistas de sus parientes con diplomáticos y hasta el mismísimo Presidente de la República. William se entusiasmó mucho con aquellas historias. Sin nada que perder, enrumbó su futuro hacia Sudamérica.

[foto] William dejó su natal Chungshan a los 18 años y desde entonces muchas cosas cambiaron. Muestra con alegría las fotos de su última visita a China.
Una vez en Lima nunca encontró a los parientes de su amigo. Se tuvo que conformar con conseguir trabajo en un restaurante. “Desde pequeño sabía cocinar, porque en Cantón la mitad del año la escuela se hacía en el campo. Mientras aprendíamos de agricultura, nos turnábamos para cocinarle a todos nuestros compañeros de clase. En Lima, aprendí a adaptarme al sabor peruano”. La situación económica no fue la esperada y en poco más de un año dejó el Perú. La ruta inicial al oeste viró hacia el norte. Se fue a Costa Rica, y donde encontró a su esposa y madre de sus hijos. Pero esta parada fue temporal; tan solo hacía tiempo para su estancia final en Miami. Una vez en Estados Unidos, abrió “The Chinese Restaurant” en 1982, en el barrio peruano al oeste de Kendall. La demanda lo animó a ofrecer un menú de chifa.
Desde entonces trabaja sin falta a diario de diez de la mañana hasta la medianoche para llegar adelante el negocio. El esfuerzo le ha dado muchas satisfacciones como premios y distinciones. Pero también en el ámbito personal nos cuenta que su hija mayor ya se doctoró y tiene un trabajo que la enorgullece. Su esposa y compañera de vida sigue a su lado. Los clientes lo aprecian mucho. Y hace un par de años encontró en Miami una asociación de oriundos de Chungshan que, para su sorpresa, contaba con nada menos que 200 miembros.
Sólo volvió una vez China, en 2003, pero durante aquel viaje encontró un mundo distinto. Luego de la caída de Mao muchas cosas se habían modernizado. William, está emocionado de hablar de su tierra. Guarda un álbum de fotos cerca de su escritorio. “Ahora en Chungshan hay edificios nuevos y la gente vive ahí”. En las fotos todavía hay algunos edificios antiguos, y la diferencia con los actuales es inmensa. “Esta fotos son de hace años, pero me cuentan que ahora hay incluso casas grandes que valen millones”. William espera unos años más retirarse e ir tras sus huellas de juventud: visitar el Perú, Costa Rica y su querida ciudad natal.
2. Don José: El emprendedor

[foto] José Tang busca expandir los horizontes de la comida chino-peruana a un público más diverso y exigente.
Don José Tang, es todavía bastante joven para ser un ‘Don’, pero lo que sí posee es una larga trayectoria culinaria. Peruano de nacimiento, abrió un chifa en el centro de Lima y desde pequeño aprendió a cocinar gracias al legado de sus padres, migrantes cantoneses. José resalta el hecho de ser producto de dos culturas; la fusión cultural que él representa aparece como una de sus más grandes fortalezas. A eso le suman sus estudios en la famosa escuela gastronómica Le Cordon Bleu.
Su travesía por los Estados Unidos comienza en el barrio latino de Queens, en Nueva York. Abrió un restaurante cerca de la famosa avenida Roosevelt. Sin embargo, los efectos de las Torres Gemelas dañaron la economía de la ciudad. Miami apareció como una nueva oportunidad. “Antes de mudarme, vine a conocer un poco más sobre la posibilidades de invertir aquí y me pareció una buena elección”.
Así, el “chifa Don José” abrió en Florida a mediados de la década pasada. Mientras conversamos, un plato de Arroz Chaufa yace sobre la mesa. José me cuenta que el nombre significa en cantonés “saltear arroz”. Su conocimiento en historia y tradiciones le permite ofrecer más de cien platos de fusión chino-peruana. Inclusive ofrece comida ‘criolla’ con un toque chino debido a que todos los platos se hacen con ollas de alta presión.

[foto] Una bandera peruana decora los ventanales de la entrada al chifa Don José en Miami.
Dentro del extenso menú se pueden peculiaridades como el ‘Aeropuerto’. José también conoce sus orígenes: “El plato era popular entre los empleados de los chifas en Lima que mezclaban los tallarines con el arroz, pero no lo vendían. No fue hasta que un exempleado abrió un restaurante cerca al Aeropuerto del Callao. Recuerdo que hasta lo entrevistaron en la tele. Ahora es muy popular”.
Don José todavía tiene un gran porvenir. Sus metas es estilizar la comida peruano-china en el mercado estadounidense para que llegue no solamente al público peruano: “La ventaja del chifa es que ya está adaptado al paladar occidental a diferencia de la comida china original. Puede ser además muy saludable. En estos tiempos el consumidor está a la búsqueda de alternativas con más vegetales y el chifa puede ser una de ellas”. Por eso su restaurante se cuida mucho de sus insumos: “Nosotros usamos todos los vegetales correctos. No escatimamos en cuidar la calidad”.
Entre su conocimiento familiar y sus estudios culinarios, busca cumplir con este objetivo. “La comida peruana está en un momento muy interesante. Los extranjeros ya relacionan al Perú con ciertos platos, principalmente marinos, como el cebiche. La expansión de la comida chino-peruana está pronta a comenzar”.
3. Anson: El heredero
[foto] Exteriores del chifa Du Kang de Miami
La sensación de ingresar al chifa Du Kang se compara a la de un pequeño viaje al Perú. Un restaurante que hoy está decorado al detalle. Cortinas rojas, imágenes chinas y las imágenes de Machu Picchu y un Tumi. La culpa es de la familia Tou, que decidió abrir una filial de su chifa limeño en Miami.
Anson, uno de los hijos, narra: “Mis padres salieron de Cantón, pero recién se conocieron en Perú. Parece una historia de película. Un tío abuelo de mi papá tenía un restaurante-salón de té en el barrio chino de Lima. Ahí aprendió a cocinar. Luego con mucho esfuerzo abrimos varios chifas en Lima”.
Llegaron a tener distintos locales en la capital peruana: San Borja, Miraflores y Óvalo de Higuereta. “Todavía ocurre que hay gente que reconoce a mi mamá cuando vienen al chifa de Miami”.
Las memorias de infancia de Anson son alrededor de proyectos familiares. De ahí le nació el interés por los negocios. Su rol en la empresa familiar está ligada a la administración, y precisamente esa es la carrera que estudia a sus 21 años en la Universidad Internacional de la Florida (FIU). La razón principal de la mudanza de los Tou a Florida fue, la búsqueda de una buena educación superior para los hijos.

En Lima, sólo ha quedado operando el chifa Du Kang de San Borja. El de Miami tiene año y medio, pero ya cuentan con fieles clientes: “Hay quienes vienen desde Orlando para disfrutar de nuestra comida”. Incluso han tenido anécdotas memorables: “Un grupo de peruanos que reside en Virginia estuvo de vacaciones en Miami. Encontraron nuestro chifa y vinieron a cenar las ocho noches que la pasaron aquí, probando los platos. La primera vez hasta lloraron de la emoción y luego se hicieron nuestros amigos”, relata Anson.
El Du Kang en Miami está buscando expandirse y piensan en la posibilidad de abrir otros negocios relacionados a la comida peruano-china. Por el momento saben que su chifa resulta muy acogedor y que ya es famoso por sus sopas y postres. Para mi sorpresa (y satisfacción) venden Mimpaos de carnes y dulces. El papá de Anson los aprendió a preparar en Perú. “Recuerdo que la gente en Lima los solía consumir con un vaso de chicha morada”.
El papá sigue a cargo de la cocina con la ayuda de su esposa, y los hijos de la recepción y cuentas. Este ambiente familiar, más la decoración, le dan un calor que hacen al restaurante muy acogedor, como para volver una y otra vez.
El valor de lo chino-peruano
La comida china inició su ruta en barcos para combinarse con la tradición peruana. Esta travesía la enriqueció y los llamados chifas en Miami son el reflejo de dobles y triples migraciones que a través de la comida comparten con nosotros una cultura milenaria. Es ahí donde encontramos a sus protagonistas: personas y familias con sueños, planes y aventuras. Por ello en el chifa la comida no es más que la huella de historias más complejas y fascinantes. Las que acabamos de compartir enriquecen la diversidad, para orgullo de los peruanos, de la cultura latinoamericana en los Estados Unidos.
Información:
The Chinese Restaurant
12963 SW 112 ST Miami/ (305) 387-1113
chifa Don José
1427 SW 107 Av. Miami / (305) 229-4040
chifa Du Kang
9899-A SW 40 St Miami, FL 33165 / (786) 953-7165
Este artículo se publicó originalmente en marzo 2012 en El Peruanísimo, Miami.
Festival de Cine Latinoamericano de Austin: reforzando estereotipos de lo peruano
Parece que los marketeros del Festival de Cine ‘Las Américas’ de Austin (Texas, EE.UU.) todavía imaginan a Latinoamérica únicamente como el mundo de lo real maravilloso.
En uno de sus videos promocionales muestran a un joven absorbiendo leche de los pechos de su madre. La voz en off señala que “7 millones de personas alrededor del mundo piensan que tomar leche de pecho hasta los 18 años es práctica común en Perú” en referencia al conocido video ‘La tetita’ de Wendy Sulca. La publiciad termina con la frase “Si así es nuestra realidad, imagina nuestra películas”.
Encuentro errado el reducir ‘nuestra realidad’ a esto. Pero no se trata de un caso excepcional. Este Festival ha replicado la misma estrategia con otros países. Aquí el caso de Bolivia.
El problema de estos spots no es la mención a la cultura de masas latinoamericana y mucho menos la importancia del de consumo de leche materna en los niños. Wendy Sulca es a todas luces una celebridad en la música vernacular de la última década y muchos gustamos de sus canciones. Lo problemático de la estrategia del Festival, irónicamente de corte ‘latinoamericanista’ y que se autodescribe en su web como un “promotor de entendimientos interculturales a través de la educación” (probablemente obtiene financiación con ese argumento) , es que nos reduce a una sola imagen estereotípica. Un poquito más y salía Dora la exploradora montando su llama (que como sabemos, las llamas no se montan). Además, en el caso de los comerciales peruano y boliviano hay un tufillo de racismo En el comercial de Bolivia, ¿es acaso mera casualidad que se haya escogido como narrador a un jocoso rioplatense para hablar del Titicaca Navy cuando en las villas miserias de Buenos Aires los bolivianos migrantes no sólo luchan para mejorar su calidad de vino pero también para ser aceptados en medio de tanta discriminación?
Ya de por sí es bastante problemático ‘unificar’ diferentes culturas bajo la de etiqueta de Latinoamérica como para caer en más reduccionismismos .
Por último: Sí, se puede decir que el escándalo atraerá más interesados en ver nuestras películas. Pero, ¿acaso vale todo, con tal de ‘vendernos’ a los demás?
Debate: ¿La cultura puede cambiar sociedades?
Este video es bastante provechoso porque junta a diferentes especialistas para conversar sobre los efectos positivos de las políticas culturales en Centro América y Colombia. Pero también se incluyen opiniones de la ciudadanía. Se conversa sobre la cultura como un aspecto que no se limita a las élites sino que más bien es visto también como un factor importante para mejorar la calidad de vida social. Se habla no sólo de ‘recibir’ cultura, sino también de producirla. Mediante estas iniciativas se generan posibilidades para una impulsar sociedad creativa, en especial para los jóvenes. El papel de cultura “tiene que ver con la formas en que la gente se relaciona”, por tanto no es casualidad que se hable muchas veces de generar una cultura de paz. ¿Cómo lograrlo? En el video toca habla rol del estado y la sociedad civil: políticas culturales, incubadoras creativas, promoción, etc.
Finalmente, se resalta el potencial de la cultura como gran generador de desarrollo económico.
PD: En agosto pasado, Perú organizó su Primer Encuentro Nacional de Cultura. En este link es posible ver los vídeos sobre las distintas iniciativas que se realizan en nuestro país: http://encuentrocultura.pe/2011/
Imaginando un espacio cultural
Peruana Maya Watanabe inaugura muestra que reúne a los mejores artistas jóvenes de Madrid
Archimobile ha sido comparado con un Caballo de Troya. Se trata de una exposición artística que estuvo disponible en el nuevo local del Centro Cultural Español de Miami durante el mes de mazo.
El misterio de Archimobile es su diversidad y, como indica su nombre, su movilidad. Es un centro de documentación artístico andante de Madrid, como aquel caballo griego que tocó la puerta de Troya. Solo que en esta oportunidad el destino es Miami y la sorpresa es el acceso a las obras de diversos artistas. Lo que se nos ofrece es una visión general y enriquecedora del ambiente cultural de esta ciudad ibérica que gracias a las migraciones es también latinoamericana. No es entonces casualidad que la muestra madrileña albergue a 100 artistas de 16 nacionalidades y que una de sus integrantes sea la peruana Maya Watanabe quien vino a Miami para su inauguración.
Maya ya lleva varios años en Madrid y sus trabajos han sido presentados en importantes espacios como el Museo Reino Sofía, el World Bank en Washington y la Bienal de Ámsterdam.
Archimobile es un portafolio para imaginar una ciudad a través de sus focos de artes. Es un trabajo que permite reconocer el capital cultural joven de la capital española. Pero su valor troyano es más interesante del que imaginamos: Siempre vemos informes económicos de una ciudad, ¿pero acaso el arte no es también parte vital de una sociedad? Tratándose de un medio de expresión tan noble y humano, lo tomamos muchas veces por descontado. Ofrecer el archivo de una ciudad que es foco de atracción para artistas permite darnos cuenta que las urbes más dinámicas no sólo atraen finanzas sino también cultura.

Esta exposición permite cuestionarnos sobre qué tanto conocemos del patrimonio cultual y artístico de Miami y si sería posible hacer una archivo similar en Florida. Siempre se menciona la cultura latinoamericana y el crecimiento de circuitos culturales como Wynwood y la Pequeños Habana, pero ¿estaríamos en la capacidad de ofrecer un archivo cultural de Miami?
Que este trabajo de documentación nos haga reflexionar sobre la presencia del arte en nuestra vida cotidiana y su importancia en la educación y vida de nuestras comunidades. Porque el arte es más que algo bello para admirar. Como el caballo de Troya, esconde mucho más: desafíos para una ciudadanía en desarrollo.
Lugar: Centro Cultural Español de Miami
1490 Biscayne Boulevard, Miami, FL 33132
Lunes a viernes de 9am a 5pm
Ingreso Libre.
Más info sobre Archimobile: http://mataderomadrid.org/
Este artículo se publicó originalmente en Marzo en El Peruanísimo, Miami.
Peruanos en el extranjero organizan Convención en Nueva York
¿Cómo se organiza la diáspora peruana en los Estados Unidos?
El investigador Teófilo Altamirano, cuenta que la primera migración colectiva de peruanos en el sur de la Florida, se dio principalmente por señoras de la sierra sur (Ayacucho) que vinieron para trabajar al servicio de las grandes casas de Miami, durante la década de los sesentas. Para entonces la ciudad era mucho más pequeña y con una población principalmente anglo. Con el paso de las décadas y el boom migratorio de los ochentas, el perfil de los migrantes fue variando y diversificando en todas las ramas y condiciones sociales. Técnicamente, el sur de la Florida congrega a la mayoría numérica de peruanos en el país. Sin embargo, nuestra diáspora peruana, a comparación de las que existen en California o en Nueva Jersey, se percibe bastante menos activa y unida. Algunos le echan la culpa la extensión del área urbana, pero la respuesta es más compleja.
Una ciudad dividida
Una de las posibles razones es precisamente que aún debemos aprender a lidiar con la diversidad. Los peruanos de todas las clases en Miami, pocas veces compartimos espacios comunes y más bien se replica en cierto modo la estratificación del país de origen. Miami ya de por sí es la ciudad más desigual de los Estados Unidos y Florida es uno de los estados con mayor segregación espacial. En esta ciudad es muy fácil determinar dónde viven los diferentes grupos raciales y étnicos. Estamos hablando de una ciudad diversa a nivel panorámico pero una diversidad que no interactúa los suficiente. E incluso, es fácil nombrar la división de peruanos por grupos sociales y económicos.
Los peruanos comparten orgullos históricos y gastronómicos, pero ¿Cuándo compartirán más espacios para organizarse? Distintas agrupaciones religiosas, culturales, sociales y económicas hacen valiosos esfuerzos por congregar a la comunidad. La pregunta será sí se puede realizar de manera más cohesionada. No sólo porque promovería la unidad, pero también porque existen distintos temas que los peruanos en el extranjero podrían plantearse para nuestro propio beneficio: principalmente el tema consular.
Temas peruanos a la distancia
Un grupo de peruanos en Nueva York está organizando un conversatorio para justamente abordar aspectos como los costos consulares, la asistencia migratoria pero también el compromiso que tenemos como peruanos. Por ejemplo, muchos países cuentan con distritos electorales para quienes viven en el extranjero. Por ahora, quienes vivimos fuera del Perú votamos por candidatos de Lima y no tenemos representantes directos que puedan velar por nuestros derechos.
Otros aspecto es sobre el acceso a trámites. El consulado de Miami posee una máquina para hacer pasaportes pero todavía los DNIs demoran dos meses en llegar desde el Perú. Un proyecto piloto que empezó en el consulado de Argentina busca cambiar el tiempo de espera a una semana.
Dentro del debate está también la posibilidad de solicitar ‘un canon consular’, es decir, que un porcentaje fijo de los ingresos por trámites en los consulados se reinvierta para mejorar el servicio en el extranjero. Asimismo, muchos peruanos han optado volver a su patria pero no hay leyes que faciliten eso. Los temas abundan. Este evento podrá ser una oportunidad interesante para plantearlos, pero además es importante que desde las comunidades locales exista la disposición de crear colectivos más unidos. El ejemplo de ello lo tiene la comunidad cubana, que ha sabido ganar muchos derechos en Miami y del mismo modo otras comunidades como la venezolana y haitiana. La unión podría hacer la fuerza.
Para más información, puede contactar a peruanosdelexterior@gmail.com
Este artículo fue publicado originalmente en El Peruanísimo (Miami) en febrero de 2012.
De las armas de guerra a las armas culinarias
Peruano abre el primer museo del papel en Florida
Un Mundo de Papel
Hernán Helfer siempre construyó sueños de papel. El primero de estos se inició en su casa de Pueblo Libre (Lima) convertida en una pequeña imprenta. Fue el primer caldero de ideas para un diseñador gráfico que apenas comenzaba su carrera.
Pero el papel, al igual que sus sueños no conocían de fronteras. Hernán hizo estudios en Europa y descubrió que detrás de una hoja no sólo se escribían palabras, sino también arte y tecnología. De vuelta en Perú, enseñó en las Universidades de San Marcos y de Lima. Parece que los sueños eran muy grandes como quedarse solo. Formó una familia y con ella se vino a Miami hace más de 20 años.
Miami
Empezar de nuevo no es fácil. La mudanza a Kendall coincidía con la llegada de la Navidad. Hernán y sus familia elaboraron tarjetas para la época y otras para primera comunión y bautizos. Lo novedoso consistía en que eran hechos a mano. “Cuando comenzamos a vender nuestro trabajo, muchos no lo entendían; estaban acostumbrados a tarjetas hechas a computadora y a gran escala”. Los Helfer fueron los primeros en Miami en preparar tarjetas personalizadas. “Fue precisamente una peruana nuestra primera cliente”. Los usuarios aumentaron e incluso varios negocios también se animaron a replicar el estilo. La imprenta le ha merecido premios en Florida y en otros estados. Otro gran premio es la fidelidad de sus clientes: “Hay a quienes les hemos hechos desde sus tarjetas de bautizo hasta las de confirmación”.
El Museo del papel
Los sueños de papel necesitaban una casa permanente, tal vez un museo, que pudiera contar su historia e importancia. “Este es el gran proyecto que queremos compartir con la comunidad”.
En la hermosa villa de Cauley Square, camino a 20 minutos de Kendall, encontraron el hogar para el museo. Una zona muy apacible de casitas de madera, espacios abiertos y vegetación abundante. A Hernán le recordaba mucho a Chaclacayo.
Habilitar el espacio fue también un proceso creativo. “El museo relata cómo el hombre plasma su historia para la posteridad”. El recorrido del museo va desde los egipcios, chinos y mayas hasta los orígenes de la imprenta moderna.
“Aquí los visitantes aprenden a hacer sus propio papel, y lo hacen al estilo renacentista. Es un viaje interactivo al siglo quince. Tocan papiros y cortezas de árboles para conocer a los precedentes del papel actual” cuenta Hernán. Volver al pasado toma apenas unos minutos: los niños, acostumbrados al mundo digital, son los más entusiasmados al experimentar con sus propias manos las máquinas para fabricar papel.
Los visitantes son tanto niños, adultos y abuelos. Además de los recorridos, el museo ofrece talleres de caligrafía y continúa con el servicio de imprenta. “Aquí utilizamos todo tipo de materiales y enseñamos sobre la importancia de reciclar” indica Hernán.
En este museo los sueños crecen y se expanden: además de su esposa Lidia, las hijas de Hernán también se han dedicado al arte. Ellas trabajan en el museo y dan talleres de caligrafía y diseño. Y los visitantes tampoco se salvan al salir muy inspirados con todo lo visto, tocado y hecho.
La casa de papel de los Helfer es más resistente que muchas hechas de concreto. La razón es sencilla: en ella abunda el arte, el amor y la creatividad.
Miami Paper Museum
22400 Old Dixie Highway, Villa 9.
Para más información: 305-258-5115.
Web: www.miamipapermuseum.com
Horario: De martes a domingo de 10 a.m. a 6 p.m.
Este artículo se publicó originalmente en El Peruanísimo en enero de 2012, Miami.
Fernando de Szyszlo en Miami
Exhibición de sus obras más recientes
César Segnini es un venezolano que conoce la obra de Fernando de Szyszlo mejor que la mayoría de peruanos. Desde hace más de dos décadas su galería se encarga de la curaduría y promoción de sus pinturas por el mundo: España, Estados Unidos, América Latina o adonde el arte los lleve.
La galería de Coral Gables que lleva el nombre de Segnini ahora presenta lo más reciente de uno de los artistas peruanos contemporáneos más aclamados. “Todas estas obras que tenemos son del 2011. Él mismo [De Szyszlo] se encargó de hacer el montaje” explica Jacqueline Cardentey, también venezolana, colaboradora de Segnini y admiradora del pintor peruano desde la primera vez que trabajó en una de sus muestras.
Sólo unos meses atrás estas obras fueron expuestas por primera vez en el Museo de Arte de Lima (MALI) durante una retrospectiva-homenaje; fue la primera vez en que se pudo ver en un mismo lugar la evolución de su obra, es decir, desde la influencia puramente europea hasta la incorporación de elementos peruanos.
Precisamente la obra actual de De Szyszlo combina lo abstracto con motivos peruanos inspirados en el arte prehispánico: cerámicas, divinidades, utensilios. Él, junto a otros autores introdujeron en Perú el arte de tendencia surrealista para mediados del siglo XX. Su obra apareció como alternativa a la escuela indigenista y a la tendencia muralista latinoamericana.
“Miami es un importante espacio para la venta de arte latinoamericano y por es todo un placer representar aquí a De Szyszlo. Para esta muestra ha habido mucha promoción mediante paneles en avenidas principales de la ciudad. Durante el inicio del año también llevaremos a De Szyszlo a las ferias del distrito artístico de Wynwood” señala Cardentey.
Los cuadros de esta exposición juegan con la lógica del espacio y la perspectiva y nos esperan para ser visitados en la galería Segnini hasta el 30 de enero de 2012.
Una excelente oportunidad para entrar en contacto con este artista peruano. El ingreso es gratuito.
Lugar:
Durban Segnini Gallery
3072 SW 38th Ave, Miami, FL 33146
Este artículo fue publicado originalmente en enero para El Peruanísimo, Miami.












